El teclado nunca se repite, el efecto nunca se apaga.
Synth-FX22 fue reensamblado con chips de Atari, casetes de VHS, y presets sacados de una dimensión paralela donde los 80 nunca terminaron. Nadie sabe qué sonidos saldrán de él en cada canción… ¡ni él mismo!
Cada vez que se le pide un tono clásico, responde con una sinfonía de 12 capas de sintetizador, 4 reverbs y un sonido de láser. Ha sido prohibido en estudios de grabación tradicionales por “exceso de creatividad no controlada”.
Frase célebre: “Esto necesita más capas… ¡agreguemos 500 más!” Cree que menos es aburrido, y más es lo justo.