¡El ritmo no se detiene, humano!
Drum-Tron 808 fue ensamblado dentro de una caja de ritmos defectuosa en los años 80 y desde entonces ha marcado el ritmo del universo. Toca con una precisión tan robótica que ha sido contratado por semáforos para mantener el ritmo del tránsito.
No tolera improvisaciones, ni cambios de tempo, ni humanos que aplauden fuera de ritmo. Una vez se descompensó porque alguien cantó “cumpleaños feliz” a un BPM inestable.
Frase típica: “Si puedes contar hasta cuatro, puedes tocar... pero no como yo.”
Tiene 24 sensores de precisión, 8 módulos de golpeo, y solo una misión: **no perder el tempo jamás**.